martes, 29 de junio de 2010

SUTEP: LINEAMIENTOS PARA EL PROYECTO EDUCATIVO NACIONAL




Ningún Proyecto Educativo Nacional es viable si es que éste no es parte medular de un Proyecto Nacional de Desarrollo. El primero es sectorial; el segundo es general. El Proyecto Nacional tiene la ventaja de dar una visión macro de la realidad del país y también una visión programática de su transformación y desarrollo.
Abordar desde el SUTEP el Proyecto Nacional de Educación es un avance importante. Se rompe esquemas estrictamente gremialistas y se avanza a la formulación de propuestas, no sólo de los maestros, sino los de sectores sociales democráticos, nacionales y patrióticos.
Nuestro Proyecto Nacional de Educación se sustenta sobre bases científicas y doctrinarias, como la pedagogía, la antropología, la sociología, la economía, la cultura, la política y la ideología.
Un manejo adecuado del Proyecto Educativo Nacional requiere de una visión de carácter estratégico general fusionado y relacionado con aspectos de carácter táctico específico. Es decir, todo Proyecto Educativo Nacional requiere, en el plano concreto, de una propuesta de Reforma Educativa, que en nuestro caso llamamos el Nuevo Curso.
El Proyecto Educativo Nacional que enarbolamos tiene en cuenta la realidad nacional, latinoamericana y mundial. Se procesa la tercera revolución científico técnica; sus rasgos más visibles son el desarrollo acelerado de las telecomunicaciones: la televisión, el cable, la telefonía celular, la tecnología multimedia, el internet, etc., se vive la revolución de la información, que al ser aplicada a todas las esferas de la vida: producción, comercio, servicios, finanzas, política, ciencia, se crea una nueva base material de la sociedad, que es precisamente el conocimiento, entendiendo a éste como producto del desarrollo material e intelectual de la humanidad.
Como fruto de la tercera revolución industrial ha surgido una nueva realidad, desarrollándose como nunca antes las fuerzas productivas, en el marco de la cual, las transnacionales y las potencias capitalistas han concentrado inmensas riquezas y por otro lado, como nunca antes se han empobrecido y pauperizado los pueblos y naciones, al extremo que 1,500 millones de seres humanos viven con menos de un dólar al día. Todo esto ha ocurrido gracias al usufructo de la revolución científico técnica, que ha permitido a los dirigentes de las potencias capitalistas momentáneamente asegurar su hegemonía para preservar el sistema, aplicando su política neoliberal, profundizando a niveles irracionales el hambre, la miseria, la explotación de millones de hombres, agudizándose el atraso y expoliación de los pueblos oprimidos del mundo.
A nivel espiritual han surgido tendencias diversas, desde el ultraliberalismo que rinde culto al pragmatismo, al individualismo exacerbado, violento y anarquista; por otro, tendencias conservadoras, de naturaleza religiosa, ideológica y racial. Del mismo modo, a nivel político se viene desarrollando una corriente ultrareaccionaria, que atenta contra la libertad, la paz, la democracia y el progreso de los pueblos y naciones del mundo. Esta tendencia la encarna, cada vez con mayor nitidez, el gobierno norteamericano de la administración Bush.
Desde este centro del poder, los monopolios imponen a los pueblos del mundo el modelo neoliberal, que no sólo es una estrategia económica del imperialismo, sino también una estrategia de dominación que tiene que ver con aspectos ideológicos, políticos y culturales. La política monstruosa de expropiación contra los trabajadores ha conculcado sus derechos y aplastado la organización sindical, todo ello en nombre del libre mercado, la competencia y la competitividad.
Al amparo de este modelo neoliberal se ha producido una regresión económica, que ha conducido al país a la reprimarización de la economía y al colapso de su aparato productivo; y en términos sociales se ha incrementado la pobreza y extrema pobreza.
En la pasada década el pueblo peruano luchó no sólo contra una dictadura perversa, sino también contra el modelo neoliberal. En todo momento, nuestro gremio persistió en la lucha por derrotar a la dictadura y el modelo neoliberal. Las banderas de defensa de la democracia se ligaron y fusionaron con la defensa de la escuela pública gratuita y de calidad.
Esa es una demanda crucial de los sectores populares. Se trata de garantizar la cobertura del servicio educativo y de garantizar una educación que sea útil. No obstante, es que la educación procesa una crisis profunda, cuyo origen más inmediato se halla en las necesidades y exigencias del nuevo mundo desarrollado industrial, que la revolución científico técnica, llamada también educación informal y cultura audiovisual, no ha hecho más que desnudar acerca de la obsolescencia y lo anquilosado del viejo sistema educativo formal, incapaz de formar nuevos hombres para los retos del presente y futuro.
Dentro de la crisis general la crisis educativa del país es cada vez más grave, como consecuencia de las profundas desigualdades sociales y debido a su carácter histórico estructural, condición ésta que se ha acentuado por la reprimarización y desindustralización de la economía, asfixiando a la escuela pública. Este cuadro continuará a menos que los protagonistas principales, los docentes, padres de familia y los alumnos que buscan su modernización, integren sus luchas a las demandas del pueblo por un cambio social y por un Proyecto Nacional.
El fujimorismo pretendió enfrentar la crisis educativa nacional, acentuando el abismo entre la escuela pública y la ínfima minoría de colegios privados en los que se forman los hijos de la gran burguesía. Nunca antes se había producido una polarización tan indignante, colegios privados provistos de las herramientas tecnológicas de punta, dotados de moderna infraestructura material, mientras que la escuela pública está abandonada a su suerte. En realidad este es el modo como se ha instrumentado la política neoliberal en el Sector Educación, siguiendo las directivas del Banco Mundial, consistentes en cambios físicos. Bajo el lema: “Una transformación con equidad por una educación de calidad” el Banco Mundial y la UNESCO realizaron una reforma educativa neoliberal, que en términos ideológicos promovió el pragmatismo individualista, la desnacionalización, el culto a lo extranjero, y a nivel político alimentó el autoritarismo. Dentro de ese proceso se implementó el PLANCAD, y el intento de privatización de la educación (Bachillerato, PDI), que el SUTEP combatió desde un inicio.
Cumplido el objetivo de traer abajo y derrotar al régimen delincuencial fujimontesinista, nos toca avanzar en la formulación de un Proyecto Nacional de Educación, cuyos objetivos son los siguientes:
• Lograr con la participación protagónica de los sectores representativos de la sociedad, un Sistema Educativo que responda a las exigencias y a las particularidades de un Perú diverso social, cultural, étnica y geográficamente.
• Defensa y ampliación de las libertades democráticas, derechos humanos, derecho a la vida, la democracia, impidiendo el retorno del militarismo y las tendencias conservadoras.
• Industrialización del país, acorde con los avances científico técnicos, modernización del aparato productivo, el Sector Servicios, la agricultura, favoreciendo la agro-industria.
• Vigencia de la escuela pública gratuita y de calidad, concibiendo a la educación como política de Estado, que, afirmando su carácter y particularidades nacionales, asimile lo más avanzado del conocimiento universal.
• Convertir a la educación en el medio fundamental de afirmación de la identidad nacional y que, por tanto, postule la formación de un ser humano con capacidades cognitivas, volitivas y aptitudes, que permitan ser hombres solidarios y capaces, que cultiven la veracidad, la honradez, la laboriosidad, el patriotismo, la solidaridad, el respeto mutuo, el amor a la justicia y la vida, la defensa de los derechos humanos; además de buscar la verdad científica; la visión crítica y transformadora de la realidad; el cultivo del pensamiento lógico dialéctico; hábiles y competentes.
• Hacer de la Educación uno de los medios fundamentales para la transformación de las caducas, injustas y polarizadas estructuras de la sociedad peruana, a la vez convirtiendo a esta en instrumento del desarrollo nacional.
I. MARCO GENERAL Y DEFINICIÓN
1. La historia de la República está signada, desde su origen, por la distorsión de los objetivos de la Revolución de la Independencia y el proceso larvado, trunco y dependiente del desarrollo capitalista en nuestro país.
2. La presencia de la herencia colonial y feudal en la hegemonía política, cultural y educativa a lo larga de toda la República, es el correlato lógico de la afirmación anterior.
3. Resulta evidente la incapacidad histórica de las clases dominantes de nuestro país para dirigir o conducir un proceso de desarrollo capitalista independiente, con instituciones burguesas fuertes, solventes, demostrando con ello su total carencia de visión histórica, de proyecto nacional que trascienda los gobiernos elevándolo a política de Estado.
4. Las políticas, reformas y misiones educativas fracasaron o trascendieron poco, por su naturaleza coyunturalista al margen de una política de largo aliento y que, de conjunto, apuntase a cancelar la semifeudalidad y semicolonialidad política y, consiguientemente, la antidemocracia educativa.
5. Los casi 180 años de “vida republicana”, no han hecho sino reproducir la caducidad de una clase dominante castrada desde su origen para asumir un rol dirigente para integrar y desarrollar el país, afirmar su institucionalidad, su soberanía e independencia, incapaz de hacer de la Educación un instrumento fundamental para el desarrollo independiente.
6. Postulamos a cancelar una República agotada para fundar una nueva; ello implica abrir un Nuevo Curso en la vida política del país, introduciendo cambios sustanciales en el manejo del Estado, la Economía, la Educación y la Cultura; cambios fundamentales capaces de lograrse si nos apoyamos en la organización y lucha democrática y transformadora del pueblo articulado políticamente tras un Proyecto Nacional de Desarrollo y la lucha por una Constitución Política que exprese los cambios que el pueblo aspira alcanzar.
7. El Proyecto Educativo Nacional que postulamos, no es una política de Gobierno de turno o plataforma coyuntural de algún partido; es Programa de Estado que compromete a gobiernos sucesivos, partidos, organizaciones y sociedad toda; se proyecta a largo plazo y sólo puede ser atendido en función y como parte del Proyecto de Desarrollo Nacional.
8. El Proyecto Educativo contribuirá a redefinir el rol social del Estado y sus instituciones, como de la sociedad en general, de la escuela formal o institucional como la de sus integrantes, maestros, alumnos y padres de familia, de los medios de comunicación, etc. Tal redefinición parte del tipo de Proyecto Nacional de Desarrollo que aspiramos y consiguientemente del modelo educativo que queremos.
9. Podríamos definir nuestro Proyecto de Desarrollo Nacional, como una propuesta política fundamentalmente democrática en cuanto no es posible alcanzarla sin el protagonismo y lucha de los más amplios sectores, patriótico porque afirma nuestra soberanía, nuestra identidad y unidad nacional, descentralista porque democratiza el Estado y el poder, de desarrollo porque afirma nuestras potencialidades humanas y materiales, las proyecta y entronca con el avance científico, tecnológico de la humanidad y de verdadera justicia social, en la medida que todo este esfuerzo político, social y económico sólo tiene sentido si se orienta a reivindicar los derechos y a satisfacer las necesidades materiales y espirituales del ser humano.
10. La propuesta de Proyecto Educativo Nacional, entonces, debe postular una educación reformada, profundamente democrática, patriótica y descentralista que, orientada a la transformación social, tenga como eje la escuela pública y la gratuidad de la enseñanza, afirme la igualdad de oportunidades, respete y proyecte las potencialidades del educando, termine con el abismo entre la teoría y la práctica y engarce todo el proceso con el trabajo y el empleo.
II. EL PROYECTO DE DESARROLLO NACIONAL (SÍNTESIS)
El Proyecto Nacional de Desarrollo que enarbolamos los sectores sociales democráticos, patrióticos y nacionalistas parte del reconocimiento que el objetivo central de nuestra propuesta es crear las condiciones materiales y espirituales que hagan posible el desarrollo integral del país y la plena realización de la persona humana.
El Proyecto Nacional de Desarrollo valora y reconoce el aporte laborioso y el trabajo creador y transformador del poblador peruano, que a lo largo de miles de años, y en condiciones sumamente difíciles, ha podido transformar la naturaleza y crear una diversidad cultural que nos afirma como un país con historia, pluricultural y multiétnico y multilingüe. En ese sentido, nuestro Proyecto tiene y debe armonizar la relación del hombre con su medio ambiente, evitando toda práctica destructiva y depredadora; y a la vez, debe trabajar por la transformación radical y profunda de una realidad económico, política y socio cultural adversa.
El Proyecto Nacional de Desarrollo que postulamos propone un modelo de desarrollo sustentable, además de tener una visión autocentrada, donde se presta especial atención a las particularidades culturales e históricas, garantizando además el aporte de la ciencia y la tecnología, que son patrimonio de la humanidad. El desarrollo es sustentable porque se vale del conocimiento universal y reposa en nuestra identidad, y tiene un Plan de corto, mediano y largo plazo.
El Proyecto Nacional de Desarrollo postula:
1. ESTADO DEMOCRÁTICO, SOBERANO, EFICIENTE Y DESCENTRALISTA.
Sustentado en el reconocimiento de su rol dirigente, en cuya base se encuentra el pueblo organizado y movilizado. Un Estado que cumple un rol promotor en el desarrollo económico, social y cultural, que cumple sus obligaciones sociales fundamentales en los sectores de salud, educación y seguridad social. Un Estado con una nueva institucionalidad basada en una Nueva Constitución; defensor de la soberanía, la integridad territorial, etc. orientado a la construcción de una sociedad más justa; un Estado realmente descentralizado y democratizado, con real soberanía e independencia de poderes, sometidos éstos a fiscalización, elección y revocatoria permanentemente; Fuerzas Armadas y Policiales institucionalizadas y profesionalizadas, dedicadas al orden interno y defensa de la soberanía y los derechos humanos; con política exterior no alineada, antiimperialista, de integración latinoamericana.
2. ECONOMÍA NACIONAL REFORMADA, PLANIFICADA ESTABLE Y SOLIDARIA.
Orientada a servir al hombre y a revalorar al trabajo como el factor más importante para la creación de riqueza y bienestar; dirigida a construir el progreso y la justicia social, recuperando el rol conductor, regulador, promotor y controlador de un Estado eficiente, moderno, descentralizado, que en el marco de una planificación estratégica y como parte de su Proyecto Nacional de Desarrollo y la legislación nacional ordene la libre iniciativa, los mecanismos propios del mercado, la inversión nacional y extranjera.
3. POLÍTICA DE BIENESTAR SOCIAL Y MEJORES CONDICIONES DE VIDA.
Como consecuencia de una nueva política económica orientada a derrotar la pobreza y generar el bienestar, que afronte el desempleo, reconstruya el aparato productivo nacional y mejore el nivel de ingresos; ello a la par de recuperar la vigencia de los derechos laborales y sociales perdidos. Como consecuencia de la recuperación y potenciación del rol social de Estado, se afirmará la educación pública, universal, gratuita y de calidad; se recuperará la autonomía y el rol rector de la Universidad; se propenderá a la afirmación de una nueva cultura que teniendo como base lo nuestro, se integre a la cultura universal; se priorizará, igualmente, el servicio de salud y seguridad social universal, integral y solidaria con el rol protagónico del Estado; entre otros.
4. REGENERACIÓN MORAL DEL PAÍS Y POR UNA NUEVA ÉTICA.
Desarrollo de una ética nueva en el conjunto de la sociedad peruana que signifique no sólo sanción ejemplar para quienes delinquieron, saquearon los recursos naturales, usufructuaron el erario nacional, violaron los derechos democráticos, humanos y laborales sino que sobre todo se sienten las bases de una ética sustentada en el respeto a la dignidad de la persona poniendo los intereses del país por encima de cualquier otra consideración.
III. PROYECTO EDUCATIVO NACIONAL Y REFORMA DEMOCRÁTICA PATRIÓTICA Y DESCENTRALISTA
El Proyecto Educativo Nacional debe tender fundamentalmente a la formulación de una propuesta que conlleve a garantizar: la vigencia de la educación pública verdaderamente gratuita, a la que puedan acceder todos los sectores sociales de la sociedad peruana, así como garantizar la calidad de la educación.
Como hemos señalado líneas arriba, no es suficiente contar con un Proyecto Educativo Nacional, se requiere tener un Proyecto Nacional de Desarrollo, que es el que a fin de cuentas define el nivel de prioridad de la Educación, la que desde nuestra opción debe formar parte de una explícita política de Estado. Esto permitirá que se determine de manera favorable el financiamiento necesario que requiere la educación.
Por tanto:
1. El Proyecto Educativo Nacional es un componente clave en la lucha por una Nueva Educación en el marco del Proyecto Nacional, y es clave también en el proceso de transformación de nuestra sociedad, de la construcción de una Nueva Economía y de un nuevo Estado.
2. En lo general, nuestra propuesta educativa está obligada a desarrollar consecuentemente los factores democráticos y nacionales que la burguesía fue incapaz de realizar, reproduciendo en cambio, la pesada herencia colonial virreynal del elitismo, aristocraticismo, escolasticismo y dogmatismo, además de los valores de la burguesía decadente, como el individualismo, el pragmatismo, etc.
3. En lo concreto, el Proyecto Educativo Nacional, implica una propuesta autocentrada, en consonancia con los intereses de los sectores populares, democráticos, patrióticos y antiimperialistas, es decir, una educación al servicio del pueblo y del país, en función de su desarrollo integral y a la forja de una conciencia orientada a la construcción de una nueva sociedad.
4. El Proyecto Educativo Nacional tiene los siguientes principios educativos: principios de transformación social; principio de justicia; principio de integralidad; principio de continuidad; principio de la unidad teórico práctica; principio de cientificidad; principios de carácter axiológico.
5. El Proyecto Educativo Nacional, implica la contribución con la redefinición del rol del Estado, la recuperación de sus funciones promotoras de desarrollo, de sus obligaciones sociales, fundamentales particularmente para con la educación, salud y seguridad pública, etc. Todo ello obliga a un cambio o viraje fundamental en la reformulación del Presupuesto General de la República y nueva visión de las fuentes de su financiamiento.
6. De igual modo, el Proyecto Educativo Nacional promoverá el cultivo de valores como la solidaridad, la justicia, la honradez, la verdad, el patriotismo, el respeto a la persona humana por encima de cualquier otro interés, entre otros y, de igual modo, propenderá a alcanzar como objetivos irrenunciables, la forja de nuestra conciencia nacional, el orgullo por la patria y defensa de su soberanía, la forja de una nueva identidad cultural y desde allí asimilar creadoramente los avances culturales de otras latitudes, la defensa consciente del medio ambiente, así como la afirmación de una principista conciencia de integración latinoamericana sobre la base de la solidaridad, el respeto mutuo, la no injerencia en los asuntos internos de cada país y el rechazo a todo hegemonismo e intervensionismo.
7. El Proyecto Educativo significa también la redefinición y cambios de la visión actual de la escuela, del rol de la sociedad en general, la revisión completa del manejo de los medios de comunicación masivos y su necesaria regulación en función del interés social, la existencia desde el Estado de un Sistema Educativo Nacional que siendo unitario y de alcance nacional obligatorio, sea a la vez profundamente democrático y descentralizado en su aplicación concreta, en función de los requerimientos de las realidades locales y regionales, consecuentemente con ello la adopción de un currículo en función de este sistema y el desarrollo de una administración educativa de nuevo tipo, democrática y eficiente.
8. Como soporte básico de este Proyecto Educativo Nacional, es indispensable trazar el perfil del docente que requerimos, compatible con la educación democrática, patriótica y de calidad que propugnamos; perfil que significa el conjunto de cualidades, características o conductas que el docente debe cultivar responsablemente ante su compromiso con la escuela y la sociedad en su conjunto: profundo respeto a la persona humana, amor y respeto a la niñez y juventud; preocupación permanente por la ciencia pedagógica y por ampliar su horizonte cultural; comportamiento democrático dentro y fuera del aula; honradez y amor a la verdad y al trabajo; patriotismo, espíritu solidario y firme compromiso con la búsqueda de una sociedad nueva, solidaria y justa.
9. El Proyecto Educativo Nacional tendrá como uno de sus objetivos fundamentales el formar hombres útiles a sí mismos, a la colectividad y a los intereses generales de la patria; en ese sentido buscará sembrar en ellos valores como el patriotismo, honradez, laboriosidad, amor a la justicia, compromiso con el cambio social, espíritu crítico y solidario, respeto a la vida y la persona humana, entre otros.
10. En las condiciones actuales de confrontación con el modelo capitalista neoliberal y su reforma educativa de igual cuño, sin abjurar, sino más bien confirmando la perspectiva de cambio social, se hace indispensable enarbolar la propuesta de Reforma Educativa democrática, patriótica y descentralista.
11. Esta Reforma Educativa, que contiene implícitos los postulados fundamentales del Proyecto Educativo Nacional, debe contener como ejes irrenunciables: la defensa de la escuela pública, del derecho a educación gratuita y universal, de calidad, orientada a desarrollar integralmente al ser humano en función de los intereses del país.
Finalmente, engarzando adecuadamente la visión de corto plazo con la visión de mediano plazo, señalamos que deben trazarse las siguientes políticas:
ALUMNADO:
1. Programa de alimentación complementaria para los niños de educación inicial y educación básica
2. Ampliación de la educación inicial y obligatoriedad de este nivel para todos los escolares peruanos.
3. Atención médica escolar: despistaje de enfermedades y deficiencias en todos los Colegios y Escuelas Nacionales del país, así como aplicación de un Programa inmediato para resolver esos problemas.
4. Programa de alimentación complementaria para las madres gestantes de los sectores de extrema pobreza. Apoyo alimenticio y médico hasta que el niño cumpla 3 años.
5. Útiles escolares y material educativo básico para el alumno de educación inicial y primaria.
PROFESORADO:
01. Vigencia de la Ley del Profesorado; actualización y mejoramiento con pleno respeto y ampliación de derechos.
02. Implementación de una política salarial y presupuestaria que garantice la actualización permanente de los haberes del magisterio.
03. Respeto al derecho a la estabilidad laboral y terminación definitiva del régimen de contratos.
04. Adecuar el financiamiento al básico anterior y aplicar los aumentos y bonificaciones de acuerdo con los niveles propuestos en la Ley del Profesorado.
05. Red de Bibliotecas y Hemerotecas, con servicio de Internet; que permitan dar al maestro peruano permanente actualización e información pedagógica fundamental.
06. Facilidades para que el profesorado adquiera textos y revistas de contenido pedagógico.
07. Establecer un sistema democrático y profesional de evaluación y supervisión permanente del desempeño educativo del profesorado, a fin de propiciar su constante perfeccionamiento y cualificación.
08. Afirmación de un sistema de estímulo y sanciones que tengan como ejes lo pedagógico, lo administrativo y lo ético.
09. Solución a los problemas de nombramiento de los profesores sin título pedagógico, dándoles un plazo para que regularicen su situación.
10. Mejorar el sistema de salud del magisterio peruano, bajo la responsabilidad de Es Salud.
11. Evaluación con participación del SUTEP de los Institutos Pedagógicos de todo el país; cancelación de los que no cumplen los requisitos mínimos para la formación de maestros.
SISTEMA EDUCATIVO:
01. Elaboración de una Ley de Educación y cultura con participación activa del SUTEP. En esta Ley formulamos el nuevo sistema escolar:
02. Actualización y mejoramiento de la Ley del Profesorado.
03. Ley de financiamiento de la Educación, que cubra los requerimientos de las nuevas realidades educativas y del profesorado. Para que esta Ley sea realizable, el financiamiento debe incrementarse hasta lograr un nivel óptimo en el mediano plazo.
04. Balance de los resultados de la propuesta educativa aplicada por el régimen fujimorista.
05. Alfabetización intensa en la amplia población analfabeta del país; respetando la identidad pluricultural y bilingüe de las poblaciones nativas.
06. Proyectos Piloto integrales en diferentes regiones y sectores sociales para probar las modificaciones destinadas a optimizar el servicio de la educación pública. En estos proyectos piloto deben experimentarse asuntos pedagógicos, organizativos, administrativos y de financiamiento.
07. Los Proyectos Piloto deben trabajar con un promedio de 7 horas cronológicas, con horas pedagógicas de 55 minutos, y 2 recreos de 20 minutos.
08. Meta anual de 1,225 horas pedagógicas (175 días x 7 horas pedagógicas = 1,225).
09. Los docentes que trabajan en este Proyecto Piloto deben estar a dedicación exclusiva, por lo que sus remuneraciones deben hacerse de acuerdo a sus funciones; los directores deben ser seleccionados por su capacidad administrativa y conocimientos pedagógicos, y recibir sueldos equivalentes a la IV y V categorías; la infraestructura del CE Piloto y su equipamiento de material educativo debe ser óptimo; en la Primaria se debería trabajar con 25 alumnos; en Secundaria con 30 alumnos por aula.
10. Cada Centro Piloto debe tener un PDI adecuado a la realidad. Dentro de cada PDI deberían organizarse servicios a la comunidad.
11. El Ministerio de Educación debería organizar un equipo calificado para el monitoreo y seguimiento de estos Proyectos Piloto, en los aspectos de renovación pedagógica, organizativa y administrativa.